![]()
Cuando trabajas en finanzas, sabes leer números… pero eso no significa que tengas tiempo para invertir bien.
Te presento a Paula Lovera, gerente de análisis financiero en una exportadora de frutas en Chile.
Paula quería invertir, pero chocó con lo mismo que frena a muchísima gente con buen perfil: demasiada oferta, poco tiempo para mirar “uno por uno”, y la sensación de que siempre hay una letra chica escondida.
El punto de quiebre fue entender una herramienta que no conocía: el bono pie.
Con un stock ya filtrado y acompañamiento constante, Paula pudo avanzar sin tener que “desaparecer del trabajo” para hacer trámites, coordinar visitas o pelearse con el banco.
Resultados: concretó la inversión en 2 departamentos en Ñuñoa: uno cerca del Metro Irarrázabal y otro cerca del Estadio Nacional.
Uno es de 2 piezas y el otro de 1 pieza.
Y lo más potente: gracias a la estructura con bono pie, en una compra no pagó pie (90% + bono pie 10%), y en la otra pagó solo 10% (80% + bono pie 10%).
Además, Paula ya tenía un departamento en Barrio Italia (donde vive), por lo que con este ciclo queda con 3 propiedade
Y hoy está evaluando el siguiente paso: la posibilidad de activar devolución de IVA en su tercera propiedad, con un estimado cercano a $30 millones como capital de trabajo para seguir creciendo.
